2 Viviendas en Cortelazor

Pese a estar situadas en extremos opuestos del núcleo urbano de Cortelazor la Real (Huelva)  las majadas sobre las que se proyectan las viviendas comparten condiciones de borde muy semejantes. Partimos de sendas edificaciones rurales en desuso, en franco estado de deterioro, cuando no de ruina. Las majadas se fundan sobre una imposible geometría pentagonal, deudora de una estructura de la propiedad moldeada durante generaciones.

Comparten, asimismo, la exigeCor-0ncia de un razonable programa doméstico que obliga a optimizar, en grado sumo, el margen espacial disponible. En ambas casos se opta por una estrategia que resuelve el proyecto con recursos espaciales muy cercanos. La proximidad del límite está detrás de todas las decisiones proyectuales de relevancia. Comenzando por la distribución de la vivienda, resuelta a partir de la concentración de usos subsidiarios (servicios, calefacción, cocina, almacenaje…) en el perímetro. Se consigue así despejar un máximo de espacio continuo para las estancias. En la medianería o fachada se concentran tanto las zonas húmedas como la comunicación en vertical, que en el caso de la vivienda en la calle Rosas actúa, asimismo, como liviano gozne de la casa. De esta forma queda liberada una clara centralidad doméstica, que en planta baja ocupa el salón-comedor y en planta alta un dormitorio-estudio.

Es ésta una disposición que revierte en la completa comunicación visual de todos estos espacios, registrables con un simple golpe de vista. Se establece una relación de continuidad que no se restringe a la interioridad, sino que se expande a través de los generosos vanos que apuntan a la profundidad del valle. Valle y monte, acogidos en la calidez doméstica, prestan su inmensidad al seno del hogar. O si se prefiere, en versos de Jules Supervielle: «Todo lo que hacen los bosques, los ríos o el aire / Cabe entre estos muros que creen cerrar la estancia».

El área de intervención está sujeta a medidas de especial conservación del paisaje urbano, en virtud de la declaración del conjunto como de Interés Histórico. Esto se traduce en una serie de indicaciones referidas a la estética, materiales y composición de la fachada. Dicho sea de forma general, compartimos su sensibilidad ante los abusos arquitectónicos cometidos en estas poblaciones, tan profusas en ejemplos de arquitectura popular. Un compendio con demasiada frecuencia asaetado con injertos de códigos arquitectónicos implantados acríticamente. Intervenciones que no han sabido encontrar el extenso terreno común que comparten la arquitectura popular y la arquitectura culta contemporánea. Estos proyectos quieren asentarse sobre ese terreno. Creemos en la integración arquitectónica como un compromiso irrenunciable, creyendo posible compaginar el estricto seguimiento de la normativa sin renunciar a una lectura en clave contemporánea del suelo estético que el código tradicional nos brinda.

Virgen Coronada, 17cor-1

este-modificado pers3

Rosas, 30-32Cor-2

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